
Caminaban en silencio, por las calles mojadas y silenciosas a media noche. Eran amigos, o eso pretendían. Pero ella hacía tiempo que había olvidado eso y ahora luchaba contra sus demonios internos. Sin mediar palabra, sólo el eco de sus pasos le acompañaban: un incesante golpeteo que parecía burlarse de ella.
La noche, la oscuridad espesa y el blanco sucio de luna contribuían a aumentar su malestar, a que la desazón de su interior creciera cada vez más a cada paso. Se sentía embriagada de esa melancolía que parecía flotar en el aire, emanar desde el suelo y ahogarla. Él, con las manos metidas en los bolsillos, continuaba a su lado, como una sombra
Ella vió las pequeñas nubecitas de condensación que formaba al respirar, y un escalofrío la obligo a cerrar los ojos. No era sólo por el frío.
Quiso volverse, enterrarse en su pecho y convertirse en una estatua de hielo, en un único bloque que los mantuviera unidos para siempre en aquella maldita noche que parecía no acabar nunca. Quiso sentir el calor de su cuerpo a través de la chaqueta de lana, notar sus manos en su espalda, y sin decir nada, mezclarse en un abrazo que durase para siempre y aún más tiempo, eterno e indestructituble. Mirarle a los ojos, y mantener la mirada hasta que el infierno se congelara o la tierra se partiera en dos o viniera el mismo diablo a separarlos. Que las pulsaciones de sus corazones se fundieran en una, marcando el ritmo de su caminar, resonando por las vacías calles con la misma fuerza que la de sus pasos. Conviertiéndose en el pulso del mundo.
- Tengo frío... - consiguió decir cuando por fin pudo deshacerse del nudo que ahogaba sus palabras.
Y ambos apretaron el paso.
Precioso! Me ha recordado inevitablemente a esas sensaciones que se tienen en la adolescencia, cuando vas por la calle con ese amigo especial y de pronto te invade ese frío, que no es frío, sino la emoción contenida...
Supongo que todos hemos vivido algo parecido a cuando el aire se para entre dos personas y lo que sientes parece que pueda salir al exterior con más fuerza que las palabras.
Gracias por compartir con todos este bonito relato.
lullaby — 15-10-2007 - 14:04:11 GMT 1
Verdaderamente esos sentimientos son unicos e inigualables. Debe ser un privilegio haberlos sentido de joven, para todos los que sientieron o sienten el amor en su piel.
Un saludo.
aLoNNe — 15-10-2007 - 15:20:47 GMT 1
¿Por qué será que ese relato me recuerda mucho a la experienca vivida por un par de buenos amigos míos a los que quiero mucho?
Me ha remontado a unos cuantos años atrás cuando un sábado intenté convencer a alguien para que no se rindiera si estaba convencido de haber encontrado al amor de su vida, fuesen cuales fuesen las circunstancias y a pesar de todos los obstáculos que se encontrasen en su camino hacia la felicidad...
Mis felicitaciones el escritor, no conocía esta faceta tuya y me ha sorprendido a la vez que encantado.
Un besote enorme.
VenuS
VenuS — 18-10-2007 - 16:41:33 GMT 1
Gracias cariño !!!
Por desgracia el relato no es mio :) tengo la ferrea intención de hacer llegaros algo mio, pero de momento no me atrevo :)
Se de buena tinta que tu si tienes alguno :D si te animas a publicarlos, mi blog está a tu entera disposición.
Un besazo preciosa !
aLoNNe — 18-10-2007 - 18:22:47 GMT 1
Hola. Es muy bonito, aunque yo tampoco haya sentido eso. Tiene que ser curiosa la experiencia, sin embargo. ¿Allone, podrías decir dónde has encontrado eso? ¿O quién es el autor? Un saludo.
--yomisma-- — 18-05-2008 - 19:51:49 GMT 1